El lenguaje es móvil y vivo. Las palabras evolucionan. Los conceptos se reformulan y siendo un reflejo de una sociedad en constante cambio. Nosasotros también cambiamos, y algunas palabras no tienen el mismo significado para nosotros ahora, que hace 20 años.

Algunas palabras cambian siguiendo nuevas corrientes y modelos. El que anteriormente era minusvalía pasó por discapacidad y ahora empieza a entrar en la diversidad. La enfermedad mental pasa por salud mental y llega a las personas como problemática de salud mental. La integración evoluciona a la inclusión.

Pero ¿qué son las palabras sin su significado? Es necesaria una revisión de los conceptos y las palabras para que éstas ayuden a configurar el mundo y el pensamiento colectivo. Pero también debemos exigir la revisión de estos significados y la aplicación, entre todos, de medidas para que se cumplan.

No nos sirve cambiar la palabra discapacidad a diversidad cuando esta persona no puede disfrutar de su diversidad. Su diversidad sigue siendo una discapacidad, frente un mundo carente de soporte.

No podemos hablar de inclusión de los niños con diversidad cuando las aulas no están dotadas de suficientes apoyos, (veladores, psicopedagogos). Tenemos que conseguir bajar las palabras y sus significados del mundo conceptual. De las áreas técnicas y libros de textos y hacerlas un reflejo real y práctico de la sociedad. Puede ser que en las salas y aulas sea más interesante hablar de necesidades de apoyo que de diagnósticos…

El esfuerzo es doble porque mientras aprendemos a caminar ya debemos correr ya la vez ir pensando en el siguiente salto. Este ejercicio de reflexión también existe en el AEIRaval. La comisión para la inclusión de niños con discapacidad o problemática de salud mental está realizando este análisis.

Apostando por la inclusión de los niños en los centros abiertos pero no a cualquier precio. Pensando, reflexionando y exigiendo estos apoyos necesarios para una puesta en práctica real.

Pero mientras hacemos esta reflexión, en las salas ya tenemos niños con estas necesidades y soportes.

Haciendo aprendemos a deshacer, caminando aprendemos a correr. El significado nos lleva a las palabras y las palabras al significado.

Pau Navarro
Responsable del Grupo de Medios (8-9 años)