Vivimos en una era de información. No digo nada nuevo. La tenemos al alcance de la mano en el móvil, en los pop ups del buscador, en el trabajo, de camino a casa.

¿Cuántos anuncios ves sin querer? ¿Cuántas noticias que has leído en la última semana crees que son falsas?

Noticia del 8/11/2017: En Turkmenistán ha nacido un camello con una cabeza tan grande que no la puede sostener, debido a fugas nucleares de una central muy antigua. ¿Es cierto? Ahora te lo estas planteando. ¿Si pusiera una foto al lado te lo creerías? ¿Buscarías más información antes de tomar una decisión? Turkmenistán está muy lejos, pero si la noticia fuera que el nuevo iPhone tiene un hardware defectuoso es más probable que la busques, ¿no?

Dejemos de lado el móvil y el pobre camello imaginario cabezón, y pensemos en un niño o una niña. Imagínate cómo va vestido. Por qué va vestido así, dónde va. Cierra los ojos. Sólo diez segundos. Venga va, sólo diez segundos. Añado información. Según la psicología evolutiva (2) los niños tienden a rellenar los huecos de información que no tienen, o no entienden, con su imaginación.

Pongamos que es lunes (si acierto es que soy mago). El niño o niña que has pensado llega a su casa, con una nota del cole para sus padres donde el profesor se queja de que habla mucho. Por la noche sus padres discuten. Miércoles pasa lo mismo. Jueves, también.

¿A qué atribuye el niño la discusión de sus padres? ¿A que al ser final de mes no tienen dinero? ¿A que la madre trabaja muchas horas y el padre no puede con todo? ¿O a sus notas en la agenda?

Caso real. Un niño llegó al centro abierto el día 2 de octubre (3). Había visto policías en su colegio por la tele, vio agresiones. Lo primero que me preguntó fue: “¿Sabes que ayer hubo guerra?

Ya se acaba el artículo, y seguro que piensas… ¿Y todo esto para qué? Una alerta que estamos viendo desde la entidad. Damos información a los niños para protegerlos de la desinformación, para que sepan en qué mundo viven y se protejan. Pero ¿qué hay del sentido crítico? ¿Cómo gestionan ellos la información que reciben? Es tarea nuestra (educadores, padres y profesores) dar esas herramientas. A los niños la información les llega por todas partes. No podemos controlarlo todo, pero sí podemos incentivar que piensen sobre esa información, que la analicen.

¿Y cómo lo hacemos en AEIRaval? 

Pues más o menos como lo llevo haciendo contigo durante este ratito que has compartido conmigo. ¿Qué has estado haciendo aparte de leer?

Pararse a reflexionar, poner en duda información que parece clara, dar información falsa para que descubran que es mentira, son algunas de las técnicas que utilizamos.  Ser críticos nos hace libres, fomenta nuestra opinión, permite conocer qué queremos y qué no. En definitiva, mejora nuestra vida.

Y ahora, ¿qué piensas? ¿Este artículo es mentira?

 


Àlvar Senar Sardà
Educador del Grupo de Mitjans, AEIRaval.

 

 

_____________

[1] La gran paradoja, si lo es, dice la verdad. si no lo es, dice una mentira (paradoja de Epiménides)
[2] Rama de la psicología que estudia los cambios conductuales y psicológicos de las personas, durante el periodo que se extiende desde su concepción hasta su muerte (https://es.wikipedia.org/wiki/Psicolog%C3%ADa_del_desarrollo)
[3] Vive en Barcelona. Tras los hechos ocurridos el dia 1 de Octubre de 2017 donde se convocó un referéndum y en algunos colegios electorales entró la policía municipal antidisturbios